¿Cuántas tazas de café podemos tomar al día?
Alimentación para los días de mucho calor
Alimentación para los días de mucho calor
Es importante cubrir todas las exigencias nutricionales del organismo, no solamente con los alimentos sólidos, sino también con líquidos, que además de nutrir contribuyen a mantener una alimentación equilibrada.
A continuación te damos algunos ejemplos para sobrellevar las altas temperaturas:
- La sed se presenta cuando ya existe cierto grado de deshidratación por lo cual es indispensable anticiparse a la sensación de sed.
- Es recomendable ingerir no menos de 2 litros de líquido a lo largo del día (agua con o sin gas, zumos y licuados naturales de frutas o verduras)
- Realizar varias comidas en el día para evitar sobrecargar el trabajo digestivo.
- Evitar las comidas muy calientes y las que tienen alto contenido en grasa y sodio
- Las frituras se deben dejar de lado debido a que suelen caer pesados y su proceso de digestión es demasiado lento
- Incluir leche, yogures frescos pero siempre manteniéndolos en una temperatura óptima para evitar romper la cadena de frío
- Reducir el consumo de bebidas alcohólicas y cafeína e infusiones muy calientes.
- Es importante destacar que las frutas y verduras de estación son más económicas, además aportan vitaminas, minerales, fibra y una importante cantidad de agua, por eso, para aumentar su consumo te recomendamos:
- Consumir al menos 3 porciones de hortalizas y 2 porciones de fruta por día
- Consumir por lo menos una vez al día, frutas y hortalizas crudas
- Cocinar las frutas y hortalizas preferentemente con cáscara y en trozos grandes, al vapor o al horno. En caso de hervirlas, utilizar poco agua. Esto disminuirá la pérdida de vitaminas y minerales.
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En el desayuno y merienda, te damos las siguientes alternativas:
- 1 vaso de yogur bebible entero o descremado, adicionado con 2 cucharadas de cereales o 1 fruta ó postres a base de leche
- 1 zumo de frutas con leche ó agua con azúcar o con edulcorante más 2 tostadas ó 4 a 5 galletitas de agua ó de salvado con queso y mermelada
- 1 vaso de zumo de naranja ó 1 vaso de licuado de frutas con leche o agua y 1 pan de salvado con queso y dulce
- Tomates rellenos con atún, jurel ó pollo sin piel (para el relleno: atún, la pulpa del tomate, arroz y poca mayonesa).
- Pollo frío sin piel, carne sin grasa visible ó pescado con ensalada completa y variada con huevo duro y se le puede adicionar 1 cucharada de aceite de girasol u oliva.
- Ensalada de verduras (que contenga huevo, vegetales y jamón o pollo) y adicionarles condimentos o hierbas aromáticas.
- Tartas o tortillas de verduras (zapallitos, acelgas o berenjenas) con huevo o 2 claras y queso en lo posible descremado.
- Salpicón de ave con verduras
- Parrillada de vegetales con una porción chica de carne magra
- Helados de frutas, de crema ó de agua.
- Ensalada de frutas.
- Flanes ó postres con leche
- Yogur con frutas o cereales.
- Gelatinas sola ó con trozos de frutas
- Frutas frescas
El riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos aumenta durante el verano. Por esto recomendamos algunas medidas para que nuestra alimentación sea segura, especialmente durante estos días de altas temperaturas.
- Es fundamental mantener la cadena de frío en los productos perecederos, si esta se rompe aumenta del riesgo de que distintos microorganismos contaminen los productos, aumentando así las posibilidades de que la persona sufra una toxiinfección
- Al realizar compras, hágalo primero por aquellos productos que no necesitan refrigeración y deje para el final los alimentos perecederos. Los productos que requieren refrigeración es recomendable que sean llevados inmediatamente a casa. Si la cadena de frío se rompe durante el transporte o el almacenamiento de los alimentos, se dan las temperaturas óptimas para el crecimiento microbiano, los productos dejan de ser inocuos y pueden causar enfermedades de transmisión alimentaria al consumidor
- A la hora de descongelar lo más recomendable es sacar los alimentos del congelador y colocarlos en la frigorifico. Hay que evitar sacar los alimentos del congelador para que se descongelen a temperatura ambiente. Una vez que un alimento ha sido descongelado, no debe volver al congelador; salvo que ya esté cocinado.
- Los alimentos cocidos no deben enfriarse a temperatura ambiente más de una hora, transcurrido ese lapso, si no se han consumido, deben mantenerse en la heladera.
- No prepare los alimentos con tanta anticipación y es preferible mantenerlos en la heladera justo hasta el momento de servirlos, especialmente aquellos a base de cremas o mayonesas
- Fuera del hogar no consuma jugos o bebidas que no se encuentren en sus envases originales, ni helados de procedencia desconocida.
La importancia de la vitamina D
La vitamina D es una vitamina liposoluble que cumple diferentes funciones en el organismo, entre las que destaca la de servir como vehículo para la absorción del calcio por parte del organismo, un mineral que es esencial para el desarrollo y crecimiento de los huesos y para mantenerlos fuertes. Sin la vitamina D el calcio no puede ser absorbido y en los adultos, se produce un proceso gradual de desmineralización ósea que ocasiona primero una osteopenia y luego una osteoporosis, con el elevado riesgo de sufrir fracturas que esta patología comporta. En los niños puede ser el origen de raquitismo.
Además de esta función en la metabolización del calcio, en los últimos tiempos diferentes estudios han demostrado que la vitamina D cumple también una función protectora frente a determinados tipos de cáncer. Así, las personas que presentan niveles elevados de esta vitamina tienen un 40% menos de riesgo de desarrollar un cáncer de colon que aquéllas que son deficitarias.
También ejerce un papel protector frente al cáncer de próstata, de mama o de piel. En el caso del cáncer de mama, los niveles de vitamina D en sangre constituyen también un importante factor pronóstico, ya que cuando estos son elevados se reduce a la mitad el riesgo de propagación del cáncer y la mortalidad por esta causa se reduce hasta en un 73%.
Fuentes de obtención de vitamina D
Aunque la cantidad de vitamina D que necesita el organismo depende fundamentalmente de la edad y el sexo, el propio organismo la sintetiza al exponerse la piel al sol durante un tiempo muy corto. Las recomendaciones de los expertos han establecido que es suficiente una exposición de 15 minutos tres días a la semana para mantener los niveles en sangre de esta vitamina en los márgenes de normalidad.
No obstante hay toda una serie de alimentos que contienen esta vitamina y que la pueden aportar a través de la dieta: los pescados grasos, como el salmón o el atún; el hígado de ternera, las yemas de huevo, el queso, los champiñones, etc. Además, actualmente son muchos los alimentos que se producen enriquecidos con vitamina D, como la leche, los cereales para el desayuno, zumos de fruta, etc. Y además están los suplementos vitamínicos para completar las necesidades del organismo.
No obstante hay que tener en cuenta que un exceso de esta vitamina puede resultar perjudicial para la salud, ya que favorece la absorción de calcio a través del tracto intestinal, lo que puede producir una hipercalcinemia o, lo que es lo mismo, un exceso de este mineral en sangre, que se manifiesta de diferentes formas:
- Formación de depósitos de calcio en los tejidos blando, como es el caso del corazón o los pulmones.
- Formación de cálculos renales.
- Daño renal.
- Estado de confusión.
- Desorientación.
- Estreñimiento.
- Náuseas y vómitos.
- Sensación de debilidad.
- Pérdida de peso.
